Esa palabra, desgarro, describe lo que ocurre cuando se saca un árbol plantado en la tierra. Desarraigo es lo que se siente. No sé si algún día este dibujo hecho en mi cuaderno de tapas color gris, llegue a estar en una hoja de block. En realidad no sé si vuelva a dibujar. He mirado algunos de mis dibujos, pocos (los que están en el cuaderno de tapa gris) y me parecen horrendos. Luego de la exposición jamás volví a mirar esos dibujos. Siento que cada uno de ellos, de alguna manera, me desgarraba por dentro y al dibujarlos era como si sacaran un árbol desde mi cuerpo o desde mi cerebro... Por éso no me gustó hacer la exposición, muchas personas mirándome. Horrible.
Desde el 1 de Abril las cosas comenzaron a cambiar, y perdí un poco el miedo a tener esperanza. Lo he tenido desde hace ya unos 12 años, probablemente un poco más. Aún hay sombras, fantasmas, aún la muerte me sonríe sentada en una esquina de mi cama mientras la araña atigrada recorre el techo de mi dormitorio desde el clóset hasta la puerta. Pienso que de noche pasa de un lado a otro, por sobre mi cabeza y se detiene, mira a la muerte y sigue su camino.
Esta imágen es una de las últimas que hice, y quiero creer que soy yo, por fuera, que me sostengo a mi misma, por dentro, y me obligo a salir de donde he permanecido por años plantada. Ahí voy, vamos, con raíces propias, con cortezas desgarradas y con una brisa tibia de esperanza que refresca nuestros rostros.



